Las tecnologías en beneficio de la humanidad
Actualmente, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han llevado a cabo toda una revolución en todos los aspectos: política, cultural, económica, social...
Actualmente, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han llevado a cabo toda una revolución en todos los aspectos: política, cultural, económica, social...
Son muchas las ventajas que han aportado las TIC a nuestro mundo, han sido capaces de conectar puntos del planeta en tiempo real. De la misma manera, ha ido aumentando ese "no lugar" del que hablan muchos autores, entre ellos, Manuel Castells, para referirse al lugar invisible que ofrecen las TIC y a la cabeza Internet, y, en lugar donde no llega éste, mediante el uso del teléfono móvil. En ese "no lugar" se mueven todo tipo de actores y agentes que ayudan a establecer más interconexiones poniendo al ser humano en el centro, de la mano de las TIC. Éstas no tienen otro fin que ayudar al progreso del hombre, aunque se puede y se cae, en graves infracciones al no saber utilizar adecuadamente y de manera democrática. Las TIC están para usarlas pero hay que profundizar y hacer hincapié en "cómo" se usan ya que suelen ser acaparadas en gran parte por sectores políticos y comunicacionales.
Tomando como referencia al profesor Amartya Sen, especializado en Economía en la Universidad de Harvard y Premio Nóbel de Economía en 1998, el desarrollo humano se ocupa del "aumento de la riqueza de la vida humana en lugar de la riqueza de la economía en la que los seres humanos viven, que es sólo una parte de la vida misma”. Así, él pone énfasis en las personas como verdadera riqueza de un país (datos recogidos en el primer Informe de Desarrollo Humano, de 1990).
Veamos un ejemplo sencillo de la ONGAWA (ONG dedicada a la Inginiería para el Desarrollo Humano):
Ya a finales de los 90, entrando en pleno siglo XX, los nuevos informes de Desarrollo Humano recogían entre sus páginas datos relacionados con las tecnologías y cómo éstas pueden ayudan al progreso de la población. Con las tecnologías se pretendían que éstas sirvieran para caminar juntos hacia el conocimiento y crear la Sociedad del Conocimiento, en la que todos tuvieran cabida.
Las TIC ayudan tanto a renovar cosas antiguas como a crear cosas que aún ni están pensadas ni proyectadas por el hombre. Si miramos atrás nadie hubiera pensado que hoy uno de los grandes avances de nuestro mundo fueran las tecnologías. Gracias a ellas se pueden predecir terremotos, se pueden conocer los gustos y preocupaciones de la gente, se puede desarrollar una comunidad subdesarrollada mediante el uso de aparatos tecnológicos, se pueden usar para llevar a cabo movimientos sociales, para salvar vidas, y, también para promover el desarrollo humano y tecnológico de una comunidad subdesarrollada.
Han ayudado a reducir todo tipo de costes (sobre todo tiempo y dinero) facilitando el trabajo de muchas personas. Sin duda alguna, Internet ha sido hoy día el instrumento que más rápido ha evolucionado, insertándose en los hogares sin pedir permiso en la mayoría de los casos. No podemos, por tanto, separar la tecnología del desarrollo ya que ambas se complementan, "el desarrollo como proceso de cambio social y la tecnología como producto social". Esto lo podemos ver claramente en las capacidades que pueden llegar a desarrollarse en una comunidad cuando se les abastece de agua, mejorando a su vez las condiciones sanitarias. Así, desde una bomba de agua (algo natural para países desarrollados), puede llegar a transformar una comunidad entera subdesarrollada.
Para un auténtico desarrollo humano gracias a las tecnologías es preciso que se relacionen los distintos elementos del gráfico siguiente:
Más información:
- "Las nuevas tecnologías y la carrera mundial por el conocimiento". (Índice de Desarrollo Humano, 1999)
- "Tecnologías adecuadas e innovación para el desarrollo humano". (Pérez Arraiga y Moreno Romero)
Veamos un ejemplo sencillo de la ONGAWA (ONG dedicada a la Inginiería para el Desarrollo Humano):
Ya a finales de los 90, entrando en pleno siglo XX, los nuevos informes de Desarrollo Humano recogían entre sus páginas datos relacionados con las tecnologías y cómo éstas pueden ayudan al progreso de la población. Con las tecnologías se pretendían que éstas sirvieran para caminar juntos hacia el conocimiento y crear la Sociedad del Conocimiento, en la que todos tuvieran cabida.
Las TIC ayudan tanto a renovar cosas antiguas como a crear cosas que aún ni están pensadas ni proyectadas por el hombre. Si miramos atrás nadie hubiera pensado que hoy uno de los grandes avances de nuestro mundo fueran las tecnologías. Gracias a ellas se pueden predecir terremotos, se pueden conocer los gustos y preocupaciones de la gente, se puede desarrollar una comunidad subdesarrollada mediante el uso de aparatos tecnológicos, se pueden usar para llevar a cabo movimientos sociales, para salvar vidas, y, también para promover el desarrollo humano y tecnológico de una comunidad subdesarrollada.
Han ayudado a reducir todo tipo de costes (sobre todo tiempo y dinero) facilitando el trabajo de muchas personas. Sin duda alguna, Internet ha sido hoy día el instrumento que más rápido ha evolucionado, insertándose en los hogares sin pedir permiso en la mayoría de los casos. No podemos, por tanto, separar la tecnología del desarrollo ya que ambas se complementan, "el desarrollo como proceso de cambio social y la tecnología como producto social". Esto lo podemos ver claramente en las capacidades que pueden llegar a desarrollarse en una comunidad cuando se les abastece de agua, mejorando a su vez las condiciones sanitarias. Así, desde una bomba de agua (algo natural para países desarrollados), puede llegar a transformar una comunidad entera subdesarrollada.
Para un auténtico desarrollo humano gracias a las tecnologías es preciso que se relacionen los distintos elementos del gráfico siguiente:
Más información:
- "Las nuevas tecnologías y la carrera mundial por el conocimiento". (Índice de Desarrollo Humano, 1999)
- "Tecnologías adecuadas e innovación para el desarrollo humano". (Pérez Arraiga y Moreno Romero)
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